Opinión

Mons. José Ignacio Checa y Barba, Arzobispo de Quito, envenenado un Viernes Santo en la Catedral

El autor del libro Ecclesiae Defensor, biografía de José Ignacio Checa y Barba, D. Nicolás Subia García, es un joven abogado e historiador que tiene el mérito de escribir sobre un personaje silenciado y sobre una época conflictiva

Hablando de portales, de puertas y de pórticos, y de gentes que se engrandecen cuando entran por los pórticos

"Viajemos un poco al pasado, para huir de la banalidad y regresar a la grandeza. Y hagámoslo por el mágico túnel de ciertas puertas, de algunos pórticos y portales..."

Las esposas del Estado

"Al parecer asistimos al gradual extermino del género masculino y patriarcal. Sus derechos cada vez son más limitados..."

Las calles empedradas de un pueblo de montañas

"Va entrando la noche en la gigantesca Plaza de Armas de piedras de la Villa de Nuestra Señora de Santa María de Leyva en pleno centro de Colombia. El azul cobalto cede terreno ante el azul de medianoche y las sutiles luces refulgen..."

Gente que camina, personalidades que se delinean

"Son las 10:30 am, y necesitados de un break aprovechamos para ir a degustar una cálida bebida un café vecino, y también 'descubrir personalidades' en los pasos de la gente"

Transhumanismo y deificación

¿Hacia dónde se dirige el progreso científico y tecnológico de la humanidad? ¿Cuál es su objetivo final? ¿Cómo modificará la sociedad la tecno-dependencia y la hiper-conectividad, de que ya somos parte y cada vez más?

Una enfermerita precoz y dedicada

"Papá y mamita estaban un tanto sorprendidos con la diligencia y cuidados que su pequeña hija de seis años -preparándose para su primera comunión- demostraba con la abuela enferma..."

Sin conflictos, entre perros y gatos

"Tenemos al serio, gruñón pero reflexivo y no tan violento bulldog; nos encontramos con el protector y también serio pero con frecuencia tierno labrador; hallamos al indescifrable un tanto orate, fiero y elegante doberman..."

No he visto el primer gato con trastornos mentales…

"Sosegado y cauto, indolente nunca", sentenciaba el Dr. Plinio. Le encantaba ver su adaptabilidad, su elegancia, en cualquier circunstancia, sea caminando en una cornisa...

Sin la gracia de Dios estamos irremediablemente perdidos

"Como no existe Cielo, Infierno ni Purgatorio, ni un juicio particular post mortem ante un tribunal supremo de última instancia y con sentencia irrevocable, lo mejor es dedicarnos a disfrutar plenamente esta vida..."