"Si Dios es roca, el hombre es un alpinista", dice Padre Cantalamessa

 

Ciudad del Vaticano (Miércoles, 11-12-2018, Gaudium Press) "¡Dios existe!", ese fue el tema de la primera meditación de Adviento administrada por el Padre Raniero Cantalamessa en la mañana del pasado viernes, 7 de diciembre, en la Capilla Redemptoris Mater, en el Vaticano, que contó con la presencia del Papa Francisco y la Curia Romana.

El Predicador de la Casa Pontificia alertó que por causa de nuestras innúmeras tareas y compromisos, problemas a ser resueltos y desafíos a ser superados, corremos el riesgo de perder de vista nuestra relación personal con Dios y con Cristo. Entretanto, un relacionamiento personal genuino con Dios es la primera condición para enfrentar las situaciones y problemáticas de nuestro día a día, sin perder la paz y la paciencia.

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"Los hombres de nuestro tiempo buscan, sin cesar, señales de la existencia de seres vivos e inteligentes en otros planetas. Es una búsqueda legítima y comprensible. Entretanto, pocos buscan las señales de aquel Ser que creó el Universo, que entró a la historia y vive en ella", afirmó el Padre Cantalamessa.

El sacerdote explicó que Dios va a nuestro encuentro desde la creación del mundo y muchas veces somos obligados a decir, como San Agustín: 'Estabas conmigo, pero yo no estaba contigo'. Entretanto, Dios continúa preguntando: '¿Adán, dónde estás?'.

Alertando a los presentes, el religioso advirtió que "tal vez, hasta ahora, no entendamos el profundo significado de la verdadera existencia de Dios en nuestra vida, como sucedió con tantos pensadores y filósofos. La expresión que mejor explica este significado es 'darnos cuenta' o abrir los ojos sobre la existencia de Dios en nuestra historia".

El Padre Cantalamessa levantó la pregunta "¿Cuál es el significado real de Dios vivo?", e intentó responderla trazando un perfil del Dios vivo, a partir de la Biblia. Entretanto, percibió que eso sería una locura: pues describir al Dios vivo, delinear su perfil, hasta incluso a través de la Biblia, sería muy reductivo.

Según él, lo que se puede hacer es ir más allá de las señales que los hombres trazaron sobre el Dios vivo. "¡Debemos creer en un Dios que va más allá de aquel que creemos!", exhortó citando a San Agustín.

Comentando el trecho bíblico en el cual Dios es nombrado como la "roca de nuestra salvación", Cantalamessa aclaró que los primeros traductores de la Biblia, substituyeron el término 'roca' por 'fuerza', 'refugio', 'salvación', pues creían que una imagen tan material de Dios, parecía rebajarlo. Concluyendo su predicación, el sacerdote resaltó que "Si Dios es roca, el hombre es un alpinista". (EPC)