Presidente de Colombia rezó ante la Virgen de Chiquinquirá

 

Chiquinquirá (Martes, 09-07-2019, Gaudium Press) La misa por el centenario de la Coronación Canónica de la Virgen de Chiquinquirá, ocurrida hoy 9 de julio en la Plaza de la Libertad en frente del Santuario mariano nacional colombiano, contó con la presencia del presidente de Colombia, Iván Duque Márquez, su gabinete ministerial y el alcalde de Bogotá, entre otras autoridades civiles y eclesiásticas. Presidió la ceremonia el Cardenal Raymundo Damasceno Assis, Arzobispo emérito de Aparecida, Brasil, y para este momento Legado Pontificio Papal a esta ceremonia.

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Hizo el saludo inicial Mons. Luis Felipe Sánchez Aponte quien agradeció la presencia del purpurado brasileño, y en esta el paternal gesto del Papa, y declaró al Cardenal Damasceno ‘Peregrino de Honor de la Reina de Colombia'. El obispo boyacense se congratuló con la presencia del Presidente y de su familia, e hizo votos para que por la intercesión de la Madre de Dios "se renueve el rostro de todos los colombianos". "Bienvenidas y bienvenidos a la casa de la Reina", saludó el Obispo.

En su saludo, el presidente Duque expresó que iba hasta el Santuario de la Virgen "esta mañana, como un peregrino". "Vengo a rendirle honor a la patrona de nuestro país". El presidente resaltó el papel que la devoción a la Virgen de Chiquinquirá ha tenido en la historia de Colombia y concluyó sus palabras con una oración a Nuestra Señora, implorándole por el futuro de Colombia, para que ella abra al país nuevos caminos de justicia y progreso, particularmente para los más pobres y sufridos.
Tras los saludos iniciales y el inicio de la ceremonia litúrgica, el Nuncio Apostólico en Colombia, Mons. Luis Mariano Montemayor, leyó el decreto por el cual el Papa Francisco hacía como su legado a los actos conmemorativos del centenario al Cardenal Damasceno, Arzobispo emérito de Aparecida y antiguo encargado del Santuario nacional mariano brasileño.

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El Papa habla de la Virgen de Chiquinquirá

Hizo el Pontífice -en esta comunicación leída por el Nuncio Montemayor- el elogio de la Virgen: "Con su obediencia, su fe, su esperanza y su encendida caridad, cooperó Ella de modo enteramente singular a restablecer en las almas la vida sobrenatural. Por lo cual, Nos, fomentamos de corazón el culto a la Virgen María y gustosos apoyamos la iniciativas que en todo el mundo surgen para glorificar más y más a la Madre de Dios. Insigne monumento de esta piedad hacia Ella, es el santuario nacional edificado por los católicos en honor de Nuestra Señora de Chiquinquirá, en Colombia, y visitado por multitud de peregrinos a lo largo de los siglos, albergue de la milagrosa imagen de la Patrona de Colombia, que Nosotros mismos hace dos años hemos venerado con gran emoción en Bogotá. Aquel templo, perteneciente a la diócesis de Chiquinquirá, encomendado a la Orden de Predicadores, fue honrado por nuestro predecesor el Papa Pío XI con el título de Basílica Menor. Y San Juan Pablo lo visitó en 1986".

El Papa indicó al Cardenal Dasmaceno: "El 9 de julio próximo, presidirás allí en Nuestro nombre las celebraciones litúrgicas; transmitirás a todos nuestro cordial saludo; exhortarás pues, al pueblo, a la asidua recitación del Rosario y a la constante devoción a la Santa Madre de Dios, para que Ella le obtenga de Nuestro Señor Jesucristo una vida recta, un sincero acatamiento de la Voluntad y la Ley Divinas; la auténtica caridad, la paz y la reconciliación, la capacidad de perdonar, la pacífica convivencia con todos y la confiada esperanza del cumplimiento de las promesas divinas. Concluimos impartiéndote de lo profundo de nuestro corazón la bendición apostólica, Venerable Hermano Nuestro, que por tu parte la extenderás con gran afecto a los amados pastores y fieles allí congregados, a las autoridades civiles, a todos cuantos participarán en este magno evento y a toda la querida Colombia. Desde el Palacio Vaticano, el 25 de junio de 2019, Año VII de nuestro pontificado. Francisco. Papa."

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En su sentida homilía, el Cardenal Damasceno cumplió el dictamen papal; exhortó al rezo del rosario, explicó las lecturas del día, reconoció la labor de los dominicos en toda su labor, también en la propagación de la devoción del Rosario. Invitó también el purpurado brasileño a seguir confiando a la Virgen de Chiquinquirá el destino de Colombia, entre otros tópicos de sus escuchadas palabras.