Colombia se unirá a la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones en la Fiesta del Buen Pastor

 

Bogotá (Jueves, 09-05-2019, Gaudium Press) Bajo el lema "La valentía de arriesgar por la promesa de Dios", propuesto por el Papa Francisco, la Iglesia en Colombia se unirá a la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones que tendrá lugar el 12 de mayo, cuarto domingo de Pascua y Fiesta del Buen Pastor.

La jornada tiene por objeto motivar a los fieles a orar por el aumento de las vocaciones a la vida sacerdotal y consagrada, para así responder al llamado que hizo Nuestro Señor: "Rogad al Dueño de la mies que envíe operarios a su mies", como relata el Evangelio de Mateo (Mt 9, 38).

Para animar la plegaria entre las diferentes comunidades eclesiales y familias, sobre todo dentro de la Pastoral Vocacional, el Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), ha presentado diferentes recursos para apoyar la oración.

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El 12 de mayo es la Jornada Mundial de Oracion por las Vocaciones / Foto: esimrothlc por Cathopic.

Los materiales, disponibles en la web de la CEC, incluyen una catequesis vocacional para jóvenes, una guía para la celebración Eucarística de la Fiesta del Buen Pastor y de la Jornada de oración por las vocaciones, un modelo para realizar una Hora Santa Vocacional; así como el Rosario Vocacional de la Conferencia Episcopal. También se han incluido tres talleres: uno para familias, otro vocacional para los monaguillos, y un último para alumnos de primaria y bachillerato.

El Mensaje del Papa

Entre los recursos se ha incluido, además, el Mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones 2019, en el que invita a reflexionar sobre la llamada del Señor que "nos hace portadores de una promesa y, al mismo tiempo, nos pide la valentía de arriesgarnos con él y por él".

Allí el Papa dice que la llamada del Señor "no es una intromisión de Dios en nuestra libertad" sino que, por el contrario, "es la iniciativa amorosa con la que Dios viene a nuestro encuentro y nos invita a entrar en un gran proyecto, del que quiere que participemos, mostrándonos en el horizonte un mar más amplio y una pesca sobreabundante".

También afirma que la vocación es una invitación que hace el Señor "a no quedarnos en la orilla con las redes en la mano, sino a seguir a Jesús por el camino que ha pensado para nosotros, para nuestra felicidad y para el bien de los que nos rodean".

En otro momento indica que para seguir la llamada del Señor "debemos implicarnos con todo nuestro ser y correr el riesgo de enfrentarnos a un desafío desconocido; debemos dejar todo lo que nos puede mantener amarrados a nuestra pequeña barca, impidiéndonos tomar una decisión definitiva; se nos pide esa audacia que nos impulse con fuerza a descubrir el proyecto que Dios tiene para nuestra vida".

La Primera Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones

La Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones fue instituida oficialmente por el Papa Pablo VI el 23 de enero de 1964. Ese año, el 11 de abril, el entonces pontífice emitió un radiomensaje en el que dijo:

"Suba, pues, hasta el cielo nuestra oración, desde las familias, desde las parroquias, desde las comunidades religiosas, desde las salas de los hospitales, de los labios de los niños inocentes, para que aumenten las vocaciones sacerdotales y para que sean según los anhelos del Corazón de Cristo".

También hizo la siguiente oración:

Jesús, divino Pastor de las almas, que llamaste a los Apóstoles para hacerlos pescadores de hombres, atrae a Ti también las almas ardientes y generosas de los jóvenes, para hacerlos tus seguidores y tus ministros; hazlos partícipes de tu sed de redención universal, para que se renueve sobre los altares tu Sacrificio. Tú, Señor, "siempre dispuesto a interceder por nosotros" (Hb 7, 25), descúbreles los horizontes del mundo entero, donde la muda súplica de tantos hermanos pide luz de verdad y el calor del amor; para que, respondiendo a tu llamada, prolonguen aquí en la tierra tu misión, edifiquen tu Cuerpo místico, la Iglesia, y sean "sal de la tierra y luz del mundo" (Mt 5, 13). Extiende también, Señor, tu amorosa llamada a muchas almas de mujeres puras y generosas, e infúndeles el ansia de la perfección evangélica, y la entrega al servicio de la Iglesia y de los hermanos necesitados de asistencia y de caridad. Así sea.

Con información de la Conferencia Episcopal de Colombia y Vatican.va.