"Ustedes son la luz del mundo": Carta Pascual del Arzobispo de Turín

 

Turín (Miércoles, 17-04-2019, Gaudium Press) Teniendo como eje central el tema de "la luz de Cristo resucitado", el Arzobispo de Turín, Mons. Cesare Nosiglia ha dirigido una carta pascual a las familias y jóvenes de su jurisdicción eclesial que ha titulado "Ustedes son la luz del mundo".

"Querida familia y queridos amigos, en esta carta pascual deseo meditar con ustedes sobre uno de los rasgos más bellos y ricos de esperanza que la memoria de la muerte y resurrección del Señor nos ofrece mediante la liturgia de la Semana Santa: el tema de la luz", así inicia el prelado la misiva.

Carta de Pascua Mons Nosiglia.jpgRefiriéndose a la celebración de la Vigilia Pascual, donde se enciende el Cirio de Pascua cuya luz se va trasmitiendo a los fieles, Mons. Nosiglia recuerda que sólo Cristo "tiene la plenitud de la luz", y es Él quien la trasmite al mundo: "nosotros la hemos reflejado, como aquella de la luna respecto al sol. La luna no tiene luz propia, es iluminada por el sol y transmite esa luz a la tierra. Así, cada cristiano recibe la luz de Cristo ya la transmite a los otros".

De acuerdo con el prelado, "es la santidad que ilumina el rostro de Cristo en el Cristiano y hace que se refleje la luz del Salvador".

Una santidad que se vive desde el Evangelio: "vivir el Evangelio, aplicarlo con coherencia y amor en la elección concreta de la vida de cada día, significa convertirse en luz que ilumina el camino de nuestra existencia y aquella de los otros", indica.

En otra parte del documento, el Arzobispo de Turín se refiere a las dificultades que los creyentes pueden hallar a la hora de anunciar el Evangelio. Dice que la "la fe no se impone nunca", ya que "es una decisión libre y consciente", tal como enseña Jesús, y se relata el Evangelio de Mateo 16, 24: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame".

"La misión no es y no puede ser nunca imposición, proselitismo, como se dice, acaparamiento (...) La misión es una propuesta dirigida libremente a cualquiera que quiera acogerla, es como una semilla sembrada en los corazones de las personas, es la semilla de la Palabra de Dios, una buena noticia que se tramite como acto de amor de quien la posee (...) De hecho, si hemos encontrado a Jesucristo y sentimos fuerte la alegría de ser cristianos, no podemos estar callados: lo debemos comunicar a los otros, a todos", dice Mons. Cesare Nosiglia.

En este sentido el Arzobispo señala que la misión exige coherencia, es decir, ser luz: "Ser luz, dice Jesús, no significa esconder la luz bajo la oscuridad o debajo de la mesa, pero sí hacerla visible a todos".

De ahí que el prelado invite a las familias y jóvenes de Turín a proclamar a Dios con alegría, ya que "hay más alegría en dar que en recibir".

Al respecto reflexiona: "¿Ya han probado, queridas familias, queridos jóvenes y niños, la alegría de la evangelización? La alegría de dar"; y responde: "Quien ama a Cristo, quien lo posee o lo busca con todo el corazón, no puede hacer menos que anunciarlo a los vecinos y a los alejados, casi se convierte en su presencia transparente en el mundo".

Mons. Nosiglia concluye la carta pascual recordando que la luz de Cristo brilla en la Iglesia: "Buscar a Cristo significa buscar a la Iglesia. Amar a Cristo significa amar la Iglesia. Cristo y la Iglesia son inseparables (...) Los padres y escritores cristianos de los primeros siglos expresaron esta afirmación: ‘Uno no puede tener a Dios como padre si uno no tiene la Iglesia por madre'".

De la redacción de Gaudium Press, con información de la Diócesis de Turín.