Concluye etapa diocesana de proceso de Beatificación de la Madre Antonina Mirska en Polonia

 

Przemysl (Jueves, 10-01-2019, Gaudium Press) El pasado 8 de enero se concluyó la investigación en su etapa de diocesana del proceso de Beatificación de la fundadora de la congregación de las Hermanas de la Divina Providencia, la Madre Antonina Mirska. El Arzobispo Metropolitano de Przemysl, Mons. Adam Szal, presidió la Eucaristía de clausura, mientras que el Arzobispo emérito de esta misma jurisdicción, Mons. Józef Michalik, predicó la homilía.

Madre Antonina Mirska Gaudium Press.jpg
Madre Antonina Mirska. Imagen: KAI.
Según Mons. Michalik, la clave para entender las numerosas obras de la Madre Antonina es la caridad cristiana. "Quien no ama a la gente, no ama a Dios. Necesitamos notar que esta conexión es muy importante", predicó el Arzobispo emérito. "Esta es una lección para nosotros".

El prelado recordó a las religiosas el deber de buscar a Dios en todo y no a ellas mismas, siguiendo la herencia de la religiosa plasmada en la Constitución de su congregación. "Desafortunadamente, puede buscarse (a sí mismo) en el monasterio y luego no hay lugar para otro ser humano", comentó el prelado.

La Postuladora de la Causa de la Madre Antonina, la Hna. Estera Jastrzebska, describió la vivencia de las virtudes cristianas por parte de la posible beata y su relación personal con Cristo, que fue la prioridad de la vida de la religiosa. "Con Él fue a tareas con niñas y niños, y también con Él construyó las estructuras de la nueva congregación", relató la Postuladora. "Al llamado benedictino 'ora y trabaja', ella añadió el suyo: 'Y que Dios te ayude', que expresaba la confianza y la preocupación de la Divina Providencia".

En cumplimiento de las normas eclesiásticas, los miembros del tribunal de la investigación rindieron juramento sobre su cumplimiento fiel de la tarea encomendada y sellaron los documentos del proceso, de los cuales se conserva un original en los archivos de la Curia Metropolitana que no puede abrirse sin permiso del Obispo diocesano. La copia autenticada del documento original, una copia pública y dos copias de la traducción de los archivos, cerrados y sellados, serán enviados a la Congregación para las Causas de los Santos en el Vaticano, de forma que será la Santa Sede a través de este dicasterio quien determine el avance del proceso de Beatificación.

Con información de KAI.